A través de mi desempeño profesional como sexóloga clínica percibo claramente y en forma creciente que la “falta de deseo” o “el bajo deseo sexual” es uno de los temas que más frecuentemente aparecen en mi consultorio y consecuentemente uno de los que mas angustia genera en las personas. Por su parte, los centros de Terapia Sexual, calculan que la consulta referida a la falta de deseo alcanza estadísticamente en la actualidad a un 40% del total.
Si a este porcentaje le agregamos la enorme cantidad de personas que no consultan, ya sea por pudor o por ignorancia, o las que recurren a médicos clínicos o especialistas bajo el supuesto de sufrir alguna enfermedad que justifique la falta de interés sexual, concluimos que este problema se encuentra instalado en forma generalizada.
