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EDICIÓN 34
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  Hubo otro X Congreso
María Silvia Dameno


Todavía quedan en nuestros cuerpos y en nuestras mentes huellas del X Congreso, las primeras se irán espero, después de las vacaciones, las segundas deseamos que no desaparezcan.
Como decía uno de los muchos e-mails que recibimos, el de Héctor Grijalva de Méjico, “el Congreso fue un éxito académico y de convivencia profesional”. No tenemos duda de lo primero y horas de grabaciones y múltiples textos escritos son la prueba de que esto sucedió. Nos gustaría hacer hincapié en lo segundo, que resulta inusual para muchos extranjeros y nos parece natural a los que nos formamos así: la convivencia.
Hubo obviamente algunas quejas, tanto de aquellos que esperaban otras comodidades de hoteleria como de los que no acostumbran a convivir, pero para la mayoría de los participantes involucrados fue una sorpresa ver como surgía la autorregulación grupal en un grupo de esa cantidad de miembros en tan poco tiempo.
Al principio por ejemplo, comer era caótico, sobraban menús en un hotel y faltaban en otro, no fue posible lograr que los comensales se atuviesen a las listas pero ya el segundo día, fuimos encontrando un ritmo, donde aquellos que se sumaban a la lista de un hotel para comer con algún grupo, negociaban el intercambio de sus lugares con otros.
De algún modo se fueron subsanando cada uno de los inevitables inconvenientes que genera la convivencia de casi 1000 personas, entre inscriptos, personal técnico y personal de los hoteles. Eso significo muchas tareas invisibles de algunos de nosotros, por las que Ernesto Vitale recibió de Carmen Vázquez el apodo de “el correcaminos”, mientras que Lichtemberg me pregunto preocupado con la dulzura que lo caracteriza- si descansaba alguna vez y si no temía que este ritmo afectase mi salud. Laurita Bayugar, que parecía haberse multiplicado por seis, atendía junto con Adriana las inquietudes de alguien al que le faltaba un diploma, otro cuyo cuarto tenía un cuerito que perdía en el baño y al chofer de un micro que no sabia si esperar por mas pasajeros o salir del hotel incompleto a la vez y sin perder la sonrisa. Ezequiel Conesa tradujo en simultaneo durante mucho mas tiempo que ningún traductor contratado, una ponencia que no había sido programada para ser traducida al ingles, para que algunos de nuestros invitados no se perdiese de asistir. Solidaridad, convivencia, disposición….probablemente a nosotros no nos sorprendan pero según nos vienen devolviendo otras instituciones y otros países, no son frecuentes de ver…
El modo dialógico y consensuado por el cual entre todas las instituciones presentes se decidió que la sede del próximo Congreso fuese España fue, para muchos un ejemplo de decisión autogestiva gestaltica y así nos lo hicieron saber, incluso aquellos cuya propuesta de ser sede fue finalmente desestimada…..
Queremos usar este medio para pedir a todos que de un modo mas orgánico nos hagan llegar las historias que no vimos, las que nos van contando algunos e-mails o las que oímos en los pasillos, de lo que sucedió durante el Congreso fuera del ámbito académico, en hoteles, jardines, desayunos, comidas o excursiones. Sabemos que para muchos fue más impactante que escuchar una ponencia de Naranjo, verlo a Claudio trabajando en un taller ¡como un participante más!
Personalmente, también para mí hubo situaciones memorables: durante un almuerzo, intente explicarle a Susan Gregory, a quien no le entraba en la cabeza que en Agba éramos una asociación sin fines de lucro, que no teníamos sponsors y que iniciamos el capital para trabajar con nuestras propias inscripciones. Cuando finalmente llego a entenderlo, se le llenaron los ojos de lágrimas y pese a haber sido invitada, insistió en pagar su almuerzo. También me será difícil olvidar una caminata con Agnes Dellacroix donde me contaba como habían sido los inicios de la Gestalt en Francia y los irrepetibles momentos compartidos como traductora no oficial de y para Robine…
Recibimos de muchos alumnos y graduados mails donde contaban que se habían sentido orgullosos de pertenecer a Agba. En Comisión Directiva estamos abiertos a escuchar tu anécdota…

(*) María Silvia Dameno es Licenciada en Psicología y actual Vicepresidente de AGBA.


ENFOQUE GESTÁLTICO Edición 34 Invierno 2007


 
Asociación Gestáltica de Buenos Aires l 2007