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Adicciones. Del apego al desapego
Segunda Parte
Mirta Graciela Domato (*)
Retomando lo que había mencionado en el artículo anterior, cuando el adicto “toca fondo”, es decir, toma conciencia de su mecanismo de retroflexión (auto agresión), su aspecto omnipotente da lugar a su aspecto impotente: “solo no puedo”. Este es el momento en que pide ayuda y comienza el largo y penoso camino hacia la recuperación.
Simultáneamente, su aspecto controlador, que hasta ese momento se encontraba en alianza con el aspecto omnipotente (alianza eficaz para regular la caída), ya deja de tener sentido puesto que perdió el control, tocó fondo, se desequilibró el sistema y comienza a dar lugar al aspecto curador.
Su aspecto adictivo se mantiene como tal, puesto que, la adicción es una enfermedad crónica que sólo puede recuperarse.

Cuando toma conciencia del “solo no puedo” y pide ayuda, comienza lo que llamo, el largo y penoso camino hacia la recuperación. El primer paso es la abstinencia. Paso básico e importante, facilitador de la continuidad hacia la recuperación, no implicando la recuperación, la que sólo se da a través del cambio de actitudes.
La aceptación de la enfermedad es la base para el difícil proceso de cambio.
El cambio de actitudes se torno dificultoso por las características de la personalidad adictiva:
Se miente a sí mismo (satisfacción a través de la evasión).
Vive en confusión (Interrumpiendo el contacto).
Su estrategia de supervivencia es apego (desconexión y todo cuestionamiento a esto es vivido como intrusión).
Muestra una fachada de cómo si (“careta”).
Toda discriminación la siente como una amenaza.
Se muestra omnipotente (en realidad subyace una baja estima y un gran dolor que aun no puede aceptar y lo anestesia con la sustancia).
Tiempos sin espera, todo ya, no hay posibilidad de proceso.
Es catártico, sólo necesita desembarazarse de lo que le molesta.
Su discurso tiene relación con las sensaciones que despierta la química que consume, (frecuencias y ritmos de vértigo o letargo).
Su pensamiento es distorsionado en intensidad y regularidad.
Está internamente exigido y externamente sin límites; por lo tanto, carece de soportes internos y externos.
Al sentirse exigido, su estima es muy baja (entre el Yo Real y el Yo Ideal hay un tramo muy grande y se apoya en este déficit).
Después de haber estado sostenido en la vida a por estas características, se entiende por qué el camino hacia la recuperación se torna difícil.
La participación en un programa de los 12 pasos, es imprescindible para la recuperación, además de ser una red de sostén importante.
El grupo (en el programa de los 12 pasos) opera en un primer momento como Aspecto Curador. Es la aceptación del poder superior como una entrega a una elección diferente. El adicto comienza a elegir cuando decide pasar por la abstinencia que es el primer periodo crítico.
Muchas personas creen que si dejan de consumir, ya esta. Y acá reitero, que es importante la abstinencia como primer pasó. Sólo por hoy, todos los días. Vivir en un constante sólo por hoy. Es necesario que esto opere diariamente como figura y como fondo ir revisando sus formas de manejarse con el medio para lograr el cambio de actitudes y lograr un ajuste creativo con el medio.
¿Cómo lograrlo?
A través de:
1) Grupo Anónimo de los 12 pasos.
2) Trabajo terapéutico dialogal.
3)Organización del ciclo interrumpido de necesidades.
4) Reconocimiento de soportes externos e internos.
5) Reconocimiento de herramientas / recursos con que cuenta.
6) Revisión del cómo dónde para qué de cada conducta.
7) Trabajo de discriminación Realidad Fantasía.

El camino de recuperación es un camino de integración que va desde el amor equívoco (resentimiento, miedo e ira) al amor sabio (aceptación, amor, fe y confianza).
Para poder dar vida a un pensamiento hacia la libertad, la liberación y la independencia.
Recuperando nuestra historia y nuestra identidad.
Dando significado al futuro.
Retomando la practica y la esperanza
Formándose con pensamiento critico, constructivo y creativo.
Recreando la unidad sentimiento-pensamiento y acción.
Cuando deja la dependencia, deja de mirar solo hacia afuera, y puede comenzar a mirar hacia adentro, en continuum de conciencia, donde hay una oscuridad a veces aterradora. Es justamente en el vientre de la oscuridad que el amanecer crece y cuando la oscuridad se torna más oscura, la mañana se encuentra más cercana.
Creo que la oración de la serenidad (grupos de auto-ayuda) es una clave para la recuperación
(*) Mirta Graciela Domato. Lic. en Psicología. M.N. 726. Coordinadora del Departamento de Adicciones. Supervisora. Docente de la Escuela de Formación de Gestalt. Coordinadora del Servicio de Asistencia a la Comunidad. Autora del libro: Somos Cuerpo. Morada de lo Inconcluso.
ENFOQUE GESTÁLTICO Edición 35 Verano 2007
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